Hacia el 2026
Como sociedad hemos convenido que el período natural de un año es un buen lapso de tiempo para que, en el marco de cualquier proyecto, podamos: 1) ponernos objetivos, 2) arrancar con todo y 3) reflexionar sobre cómo nos fue —si lo logramos o no—, hacer los reconocimientos y correcciones necesarias, aprender y crecer; quizás descansar, y finalmente volver a poner la mira en el año que sigue para repetir el proceso.
La actitud es hacer las cosas pensando en que el proyecto será eterno y que, en cada nueva vuelta, podremos plantearnos objetivos superadores. Con este inicio de 2026 volvemos a encontrarnos, justamente, en ese punto 3 del recorrido de una rueda que ya lleva unos cuantos años girando.










